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Valverde saliendo de las instalaciones del Barça / EFE

Valverde saliendo de las instalaciones del Barça / EFE

Las Supercopas y las Champions condenaron a Valverde

La imagen del 'Txingurri' se devaluó con las debacles de Roma y Anfield

Pau Beya Acero @pbeya96

14.01.2020 01:35h

3 min

Ernesto Valverde puso este lunes a su etapa como entrenador del FC Barcelona. Era un secreto a voces, pero no fue hasta cerca de la medianoche cuando el club azulgrana anunció la destitución del Txingurri con un breve comunicado. Su lugar lo ocupará Quique Setién, que ha firmado hasta 2022.

Dos temporadas y media después, el preparador extremeño sale del Camp Nou por la puerta de atrás. En todo este tiempo el equipo catalán ha ganado dos Ligas consecutivas con suma comodidad (2018 y 2019), así como una Copa del Rey y una Supercopa de España, ambas en 2018. Todos estos éxitos se han visto opacados por las debacles de Roma y Anfield.

Roma

El 10 de abril de 2018, a las 20 horas de la tarde, Valverde tenía el respeto y el apoyo de la afición azulgrana. Parecía que el equipo se encaminaba hacia un nuevo triplete. Tenía la Liga en el bolsillo, estaba en la final de la Copa del Rey y se encontraba con pie y medio en las semifinales de la Champions League.

Kostas Manolas celebra el tanto que anotó ante el FC Barcelona / EFE

Kostas Manolas celebra el tanto que anotó ante el FC Barcelona / EFE

El 4-1 cosechado en la ida de cuartos de final frente a la Roma parecía ventaja suficiente como para que el FC Barcelona volviera, tres años después, a estar entre los cuatro mejores de Europa. El conjunto catalán era un bloque sólido, sin apenas fisuras en defensa y con mucha pólvora en ataque. Solo un desastre podía evitar su presencia en semifinales.

Y hubo desastre. Dzeko adelantó a la Roma a los seis minutos de partido y De Rossi, desde el punto de penalti, puso el miedo en el cuerpo a los culés (58'). Los italianos arrasaron al Barça en la segunda mitad, y Manolas, en el 82', hizo justicia y selló la remontada. Los blaugranas desperdiciaron un 4-1 de ventaja. Y ahí fue cuando la admiración por Valverde decreció. Fue señalado como uno de los grandes culpables.

Anfield

La directiva y el vestuario ratificaron al Txingurri. Tenía una segunda oportunidad después del doblete que había conseguido. En su segunda temporada, el equipo arrancó de forma irregular en Liga, con las derrotas de Butarque y en casa ante el Betis. El revés ante los verdiblancos sirvió de punto de inflexión. El FC Barcelona encadenó 23 jornadas sin perder y se hizo con la segunda Liga consecutiva.

La situación era prácticamente calcada a la de la campaña anterior. De hecho, aún mejor. La Liga ya estaba en el Museu, el Barça volvía a estar en la final de Copa y, esta vez sí, se había colado en las semifinales de la Champions League. La contundente victoria ante el Liverpool en la ida (3-0) hacía que muchos culés se vieran con un pie y medio en la final del Wanda Metropolitano.

Una foto de los jugadores del Barça tras quedar eliminados de la Champions League en Anfield / FCB

Una foto de los jugadores del Barça tras quedar eliminados de la Champions League en Anfield / FCB

Los reds no podían contar con Salah ni Firmino, dos de sus tres referentes ofensivos. Solo una debacle podía evitar la presencia del FC Barcelona en Madrid. Y, como en Roma, la hubo. Origi, en el 7', adelantó al conjunto inglés. Pese al gol, los azulgranas completaron una buena primera mitad, pero el tanto de Wijnaldum tras la reanudación sentó como un jarro de agua fría. Los fantasmas resucitaron. Sin posibilidad de reponerse, llegó el tercero, también del neerlandés. El Barça se fue del partido. Ni siquiera estuvo en los córners, y Origi lo aprovechó.

Todo el crédito que Valverde tenía se agotó en Liverpool. Fue incapaz de recuperar anímicamente al equipo de cara a la final de Copa del Rey, y los azulgranas cayeron ante el Valencia. Su cargo corrió peligro durante horas. Incluso días. Pero finalmente, tanto Bartomeu como Cardoner lo ratificaron.

Supercopa

Aunque pasaban los meses, daba la sensación de que la plantilla no se acababa de reponer de lo que sucedió en Anfield. Valverde no supo o no pudo levantar a sus jugadores. El juego desplegado en la tercera temporada del Txingurri dejaba mucho que desear, y la derrota contra el Atlético de Madrid en la Supercopa fue su último partido en el banquillo del FC Barcelona.

El preparador extremeño se marcha de la misma forma que llegó: perdiendo una Supercopa de España. En 2017, el equipo se recuperó rápidamente del revés frente al Real Madrid y dominó con mano de hierro la Liga. En 2020, llegaba ya hundido y sin ninguna posibilidad de resurgir. De Supercopa a Supercopa, pasando por Roma y Anfield. La etapa de Valverde en Can Barça ha tenido muchas luces, pero todas ellas han sido opacadas por dos sombras inmensas.

 

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