Universo Blaugrana

Gerard Piqué reclamando penalti en el Barça - Valladolid de este fin de semana / EFE

Gerard Piqué reclamando penalti en el Barça - Valladolid de este fin de semana / EFE

Valverde contra la maldición de la defensa de tres centrales

Al Barça se le complican los partidos cuando se enfrenta a un conjunto con cinco defensas

Oriol Quintana @urikingkat

19.02.2019 09:58h Actualizado: 19.02.2019 10:02 h.

2 min

Este martes volverá a sonar la música de Champions League para los blaugranas, el Barça visita al Olympique de Lyon con diferentes sensaciones al día del sorteo. La cuesta de enero y los partidos que llevamos de febrero han puesto muchas dudas en el juego de los de Ernesto Valverde, recientemente renovado por el club.

Bruno Genésio mostró este lunes en rueda de prensa cuáles son sus intenciones. El objetivo de los lyonnais es llegar vivo a la vuelta con opciones de dar la sorpresa en el Camp Nou. Para ello recurrirá a su sistema habitual, al 5-3-2, que le está dando buenos resultados en la Ligue 1.

 “Tendremos que elevar nuestro nivel. El Barcelona tiene la posesión. Necesitaremos un gran equilibrio táctico cuando no tengamos la pelota. Es un reto muy difícil pero tenemos los medios para superarlo", dijo el entrenador francés en la previa.

Posible defensa de tres y dos carrileros

El Olympique de Lyon no podrá contar en la ida de octavos con su gran estrella, el media punta Nabil Fekir. Un motivo más para ofrecer un planteamiento conservador en casa y encerrarse en campo propio y salir al contraataque. Viendo como le cuestan a los culés enfrentarse a defensas cerradas, Genésio tiene gran esperanza que la apuesta salga satisfactoriamente.

Sergio Agüero con Denayer y Ferland Mendy en un partido de Champions League / EFE

Sergio Agüero con Denayer y Ferland Mendy en un partido de Champions League / EFE

En los partidos más exigentes, el entrenador francés apuesta por una defensa de tres, con dos carrileros ofensivos y un centro del campo que combina toque y físico por igual. Los dos fijos en el eje defensivo son Marcelo y Jason Denayer. La tercera pieza en el centro de la zaga sería para Marçal o Morel, que van combinando titularidades y suplencias. Los centrales de los lyonnais no destacan por su rapidez y pueden tener grandes problemas para parar las diagonales de Leo Messi y Ousmane Dembelé.

La rapidez de la defensa recae en los laterales. Bruno Génésio, salvo sorpresa, saldrá con Kenny Tete en la derecha y Ferland Mendy, el gran deseado por la secretaría técnica de Eric Abidal para sustituir en un futuro a Jordi Alba, en la izquierda. A pesar de su juventud, equilibran muy bien el equipo.

Dificultad contra defensas de cinco

En este curso al Barça le han creado grandes dificultades las defensas de cinco jugadores. El primer equipo que le dificultó las cosas con este sistema fue el Girona (2-2) de Eusebio Sacristán en el Camp Nou. Heredero del 5-3-2 de Pablo Machín consiguió rescatar un punto de su visita a Barcelona.

Leganés en Butarque (1-2) y el Betis en casa (3-4) han sido dos de los equipos que más le han sacado los colores a los del Txingurri. Los pepineros dieron la campanada en Liga y los béticos firmaron uno de los mejores partidos del curso con un planteamiento muy ofensivo –de intercambio de golpes– que dejaron al equipo lleno de dudas.

Messi con Feddal y Javi García en el Barça - Betis del Camp Nou / EFE

Messi con Feddal y Javi García en el Barça - Betis del Camp Nou / EFE

Más recientemente, Levante (2-1), Sevilla (2-0) y Valladolid (victoria por 1-0) han dificultado con creces el juego de los catalanes. En muchos de estos partidos en que el Barça ha sufrido, el equipo ha salido con los menos habituales. Al técnico no le preocupa este sistema. “Quizá un año y medio atrás los equipos no jugaban tanto con cinco, pero ahora hay muchos y ya no te descoloca tanto. Al Sevilla le metimos seis jugando con cinco atrás y ante Athletic y Valencia empatamos y tenían cuatro”, dijo en rueda de prensa.

Este martes los culés se volverán a enfrentar a un equipo cerrado, de buen toque y preparado para el contraataque. El Txingurri quiere disipar las dudas sobre el buen juego del equipo y dejar encarrilada la eliminatoria para la vuelta. Tarea difícil viendo los precedentes ante una defensa de cinco.

 
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