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Luis Suárez, Ivan Rakitic y Leo Messi quejándose de un penalti a Cakir / Redes

Luis Suárez, Ivan Rakitic y Leo Messi quejándose de un penalti a Cakir / Redes

El VAR también juega en contra del Barça en Champions

El videoarbitraje en Europa demostró ser mucho más acurado que en la Liga

Redacción Culemanía @culemanias

09.08.2020 10:47h Actualizado: 09.08.2020 11:41 h.

2 min

Si algo ha dado que hablar en las últimas once jornadas de Liga esto ha sido el VAR. El Real Madrid, coronado campeón, contó con grandes ayudas arbitrales que fueron decisivas para sacar adelante muchos partidos: fuera de juego de Benzema contra Eibar, gol anulado a Rodrigo del Valencia, riguroso penalti contra el Athletic Club…

En las vueltas de octavos de final de la Champions League hemos visto como la aplicación del videoarbitraje cambia mucho de una competición a otra. Contra el Manchester City, los blancos apenas tuvieron ayudas, ni siquiera se revisaron jugadas y el resultado les fue negativo (2-1).

En el Barça-Nápoles también vimos una doble vara de medir. El colegiado Cuneyt Cakir se le vio dubitativo desde el principio, queriendo compensar a un lado y a otro y con un VAR que tampoco cumplió el objetivo: hacer justicia. En solo una jugada --el penal a Messi-- el turco fue a revisar las imágenes.

Messi luchando un balón con Koulibaly / EFE

Messi luchando un balón con Koulibaly / EFE

Las jugadas de la polémica

Como mínimo hubo cuatro jugadas polémicas durante el encuentro: dos a favor del Nápoles y dos a favor del Barça. La primera llegó en el minuto 10 con el gol de Clement Lenglet. El francés se deshizo de su marcador con el brazo, una acción que en España suele ser castigada con falta del atacante. El tanto subió al marcador y el VAR ratificó la decisión: la Champions no es la Liga.

A partir de este momento, Cakir quiso compensar. 20 minutos más tarde, Messi marcaba un auténtico golazo tras controlar el balón con el pecho y superar a David Ospina por arriba. Cuando ya estaban los dos equipos para retomar el partido con el 3-0 en el marcador, anuló la diana.

Según el turco, el argentino acaricia el esférico con el brazo después de bajarla con el pecho. Una imagen interpretativa que se tiene que observar varias veces con lupa para ver una acción objeto de falta. Pero así lo hizo. Un gol rigurosamente anulado que en otras ocasiones puede costar la clasificación del equipo. Sin ir más lejos, en un Real Sociedad-Real Madrid, se le validó un gol a Karim Benzema con una mano mucho más clara.

Manos de Benzema en el segundo gol del Real Madrid contra la Real Sociedad / EFE

Manos de Benzema en el segundo gol del Real Madrid contra la Real Sociedad / EFE

Las otras dos acciones se acumularon en los dos últimos minutos de la primera parte. Kalidou Koulibaly tumbó con una dura patada a Leo Messi dentro del área. Una acción donde el central llegaba muy tarde y se iba sin castigo. Hubo pena máxima --transformada por Luis Suárez-- pero no mostró amarilla.

Un minuto después, compensaba a favor de los napolitanos. Ivan Rakitic pisó a Dries Mertens y el turco no dudaba. Ya llevaba el silbato en la boca y pitó penalti sin consultarlo con el VAR. Una acción que daba alas a los italianos para lograr la remontada. Lorenzo Insigne puso el 3-1 definitivo.

Pocas tarjetas

En la segunda parte vimos al Nápoles más agresivo de la eliminatoria. Cometieron en total 17 faltas y solamente vieron una tarjeta amarilla, igual que los culés que hicieron ocho faltas. Un listón muy alto que invitó a la dureza de los defensas napolitanos. Kostas Manolas y Kalidou Koulibaly salieron sin sanción.

 
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