Universo Blaugrana

Una foto de Luis Suárez durante un partido del Barça / FCB

Una foto de Luis Suárez durante un partido del Barça / FCB

La versión más letal de Luis Suárez silencia a sus detractores

El uruguayo, a quien le costó coger el ritmo, asumió galones ante la ausencia de Messi y llegas en plena forma al tramo final de la temporada

Claudia Granja @c_granjafranch

08.04.2019 17:43h

2 min

Luis Suárez es uno de los artífices de la gloriosa temporada del Barça. Los títulos todavía están en el aire, pero será una temporada recordada por la solvencia defensiva, un centro del campo de garantías y una dupla ofensiva que ha elevado a la máxima expresión su buen entendimiento. Suárez vive ensombrecido, como el resto de humanos, por la figura de Leo Messi, pero ante la adversidad también ha sabido asumir galones y brillar con luz propia.

Mientras la conexión entre argentino y uruguayo es irrefutable --han marcado el 60% de los goles del Barça en el campeonato liguero desde que unieron sus caminos-- el charrúa también ha sabido sacar a relucir sus virtudes deportivas y extradeportivas. Esas que van unidas al talento y pegada de sus botas y a un carácter que tiene la ambición como principal adjetivo. 

Suárez, a sus 32 años, continúa siendo una pieza fundamental del Barça de Valverde. Lo demostró en Villarreal en el último suspiro para empatar el partido y repitió gesta ante el Atlético de Madrid para sentenciar la Liga. Dos goles que valen un título, a falta de ser campeones matemáticamente, pero que no hacen olvidar el otro trabajo paralelo del uruguayo. 

Galones, gol y sacrificio

La edad no perdona y es cierto que cada vez más le cuesta arrancar, pero con la quinta puesta parece que ya nadie puede pararle. Duramente criticado a principios de temporada, Suárez se ha encargado de acallar a sus detractores con esfuerzo y una presencia innegociable en el verde. Como dice Valverde: "Una pesadilla constante para los rivales".

Su último recital fue ante los rojiblancos, con un gol a falta de cinco minutos para el pitido final, pero esta temporada ha dejado tantos para el recuerdo. 

Sin Messi, es el líder

Messi le puso a prueba sin quererlo. La ausencia del argentino por lesión durante cinco partidos demostró que este equipo quiere todos los títulos, pero más allá señaló a un Suárez que nunca se da por vencido. Lideró a los azulgrana para humillar al Real Madrid en el Camp Nou y pese al posterior bajón, las cifras no engañan. 

Messi y Luis Suárez celebran un gol del Barça ante el Sevilla en la Copa del Rey 2018-19 / EFE

Messi y Luis Suárez celebran un gol del Barça ante el Sevilla en la Copa del Rey 2018-19 / EFE

Es el segundo máximo goleador del campeonato doméstico con 23 tantos en 42 partidos --20 goles de 30 partidos ligueros-- y su puntería se ha afinado en el último tramo. Falla ocasiones claras de nueve puro, pero tienes otros registros mejorados. Cae a banda, define desde media distancia y es un pulmón en la zona ofensiva para presionar al rival. Es ambición y coraje en estado puro. 

La garantía

La mejor dupla de Europa llega en su mejor momento al tramo decisivo. Su temporada ha sido, hasta ahora, determinante para que el Barça esté donde está hoy por hoy. De azulgrana ha anotado 175 goles en 240 partidos. Y siempre ha superado la veintena por temporada. 

Goles, asistencias y además, siempre está dispuesto a hacer el trabajo sucio: abrir espacios para Leo y hacer desmarques a los que nunca llega el balón. Obligaciones ingratas de la vida del nueve, pero que Suárez hace con mucho gusto. Hoy por hoy es irreemplazable. Más allá de sus capacidades es su actitud. La secretaría técnica tiene trabajo por delante si quiere encontrar a un sustituto de garantías. La primera característica debe ser el hambre. La misma que mantiene despierto al uruguayo y que le desespera en cada ocasión que falla. Autoexigencia como forma de vida. 

 
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