Nikola Mirotic en un partido ante el FC Barcelona / EFE

Nikola Mirotic en un partido ante el FC Barcelona / EFE

Culemaníacos

Mirotic, el último jugador en vestir las camisetas de Barça y Real Madrid

El hispano-montenegrino será el 15º baloncestista que juega en los dos grandes de España

7 julio, 2019 15:17

No importa lo que suceda de ahora hasta el final del mercado. No habrá un solo fichaje que pueda superar el impacto del de Nikola Mirotic por el FC Barcelona. La entidad catalana anunció el pasado sábado la incorporación del ala-pívot por las próximas tres temporadas con opción a una cuarta, y se convertirá en el baloncestista mejor pagado de Europa.

Es un fichaje muy poco común, incluso extraño. Hay pocos jugadores, por no decir ninguno, que en el mejor momento de su carrera decidan dejar la NBA para volver al viejo continente, y menos con unos promedios de 15 puntos y 7 rebotes por encuentro. Tenía ofertas de hasta 15 millones de dólares por temporada en Estados Unidos pero, sorprendentemente, decidió volver a cruzar el charco.

Más allá de su vuelta de la mejor liga del mundo, el fichaje ha sido impactante por el pasado del jugador. Cabe recordar que Mirotic se formó en el Real Madrid y jugó con el primer equipo durante cuatro años. Y en su regreso de América ha sido su máximo rival quien se ha hecho con los servicios de uno de los mejores jugadores del panorama europeo, sino el mejor.

Otros ejemplos

Aunque es uno de los ejemplos más destacados, Mirotic no es el primero (y probablemente tampoco será el último) que viste las camisetas del Barça y el Real Madrid. En este sentido, el precursor fue José Luis Galilea, que en 1989 cambió el blanco por el azulgrana. Jugó en el Palau hasta 1996 y en 1999 volvió a la capital española. Es el único en la historia que ha cambiado dos veces de bando.

Sasha Djordjevic con el Real Madrid frente al Barça / EFE

Sasha Djordjevic con el Real Madrid frente al Barça / EFE

Sasha Djordjevic con el Real Madrid frente al Barça / EFE

Galilea le siguió José Rafael Ortíz, también conocido como Piculín. Tras su salida de la NBA, el puertorriqueño fichó por el Real Madrid. Un año después, vistió la camiseta del FC Barcelona. El primero en pasar del azulgrana al blanco fue Santi Abad, que jugó en el Palau el curso 1988-89 y en la entidad de Chamartín en la 1995-96. En su curso en la capital española coincidió con Zoran Savic, que también había jugado en el Barça entre 1991 y 1993.

En los 90 y a principios de los 2000 se convirtió en tendencia pasar de Catalunya Madrid. El primero en hacerlo fue Sasha Djordjevic, uno de los mejores europeos de la historia, y también uno de los más polémicos. Jugó en Barcelona entre 1996 y 1999, y ese mismo año fichó por los blancos hasta 2002. Alston, Hawkins Digbeu fueron los tres otros jugadores que cruzaron el puente aéreo a principios de siglo.

Bodiroga rompió la tendencia

El que rompió esa racha fue Dejan Bodiroga. El serbio militó en el Real Madrid entre 1996 y 1998, año en el que se marchó rumbo al Panathinaikos. Cuando su contrato con el gigante griego finalizó, fichó por el FC Barcelona en 2002, donde jugó hasta 2005. Fue el líder del equipo azulgrana en la primera Euroliga de su historia.

El siguiente cambio tardó varios años en llegar. Pepe Sánchez, tras un curso en Can Barça (2007-08), fichó por el Real Madrid, donde también jugó solo una temporada. Y el último cambio directo lo protagonizó Ante Tomic en 2012. El croata aún juega de azulgrana hoy en día. Mientras, los blancos han vivido una de las mejores épocas de su historia desde que éste se marchara.

Ante Tomic estuvo muy mal con el Barça Lassa en la final de la ACB

Ante Tomic estuvo muy mal con el Barça Lassa en la final de la ACB

Ante Tomic estuvo muy mal con el Barça Lassa en la final de la ACB 

Sin contar a Mirotic, no se producía un cambio de camiseta desde 2013, y en ese caso fue doble. Maciej Lampe, formado en las categorías inferiores del Real Madrid, fichó por el FC Barcelona. Por otro lado, Ioannis Bourousis, que jugó tres partidos con los azulgranas en 2006, fichó por el cuadro blanco. Curiosamente, tanto Lampe como el griego se marcharon de su club en 2015.

Aunque hay 14 precedentes, pocos fichajes han causado tanto impacto en el equipo rival como el de Mirotic. Tanto por la calidad del jugador como por el valor sentimental que supone que un canterano de tu equipo fiche por el máximo rival.