Hablemos del Barça

Rousaud Bartomeu / CULEMANÍA

Rousaud Bartomeu / CULEMANÍA

El Barça en los tiempos del coronavirus

Dagoberto Escorcia @Dagoesco

27.04.2020 15:40h Actualizado: 28.04.2020 01:37 h.

1 min

Hay una frase en el libro de García Márquez El Amor en los tiempos del Cólera que vale la pena recordar cuando se viven épocas como la actual: “El amor se hace más grande y noble en la calamidad”. Y es una verdad para todos aquellos que pensamos que tenía razón Gabo cuando también escribió que “la sabiduría llega cuando ya no nos sirve para nada”.

Seguramente eso fue lo que le pasó a Florentino Ariza. Toda la vida amando a Fermina Daza y solo ya, tras la muerte del marido de esta (Juvenal Urbino), pudo expresarle todo lo que seguía sintiendo por ella. Claro que no todos los amores son así. Joaquín Rojano, un profe que tuve en el bachillerato, escribió en su última novela –Pareja de Leones- que hay quienes rechazando el verdadero Amor se la pasan amando el Desamor, y esto es lo que creo que les pasa exactamente a muchos que dicen llamarse aficionados del Barça.

Creo pertenecer a ese grupo de millones de personas que nos acostamos y nos despertamos, y vivimos el día y la noche, pensando en el maligno coronavirus. Observo, no obstante, que hay muchos de esos barcelonistas que en lugar de demostrar que su amor por el club es más grande y noble en estos momentos de calamidad hacen justamente lo contrario. No hay tregua con el club y eso que las elecciones a la presidencia están programadas para de aquí un año y pocos meses. Y entonces Josep María Bartomeu, que se ha mantenido pese a todas las presiones, se irá.

Y lo que deberían estar preparando esos barcelonistas es una candidatura seria, de peso, capaz de afrontar la crisis económica a la que ha conducido al mundo la Covid-19. Pero no. Hay gente que está trabajando cada día, que se exprime los sesos en cómo continuar con el acoso e intento de derribo a esta directiva, que en plena pandemia sigue trabajando por el bien de su masa social con proyectos sólidos. Pero no. En ese entorno maléfico impera la denuncia, la mala leche y cuanto más se ensucie la imagen del club, mejor. Ni si fueran socios del Real Madrid practicarían tanto desamor hacia el Barça.

 
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