El candidato de JxCat y expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont

El candidato de JxCat y expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont EFE

Política

El giro radical de Junts para conseguir la mayoría 'indepe' el 12M pasa por Madrid

El prófugo Carles Puigdemont amenaza con desestabilizar la legislatura de Pedro Sánchez si Salvador Illa impide que pueda gobernar la Generalitat

16 abril, 2024 00:00

Noticias relacionadas

Carles Puigdemont asumió la candidatura de Junts a las elecciones catalanas con el objetivo de desbancar a ERC como fuerza hegemónica del independentismo y arrebatar al PSC la primera plaza en las encuestas. Lo primero podría acabar sucediendo, pero el fugado tiene muy complicado apear a Salvador Illa de una victoria casi segura y, más aún, que le den los números en el Parlament para ser president. Es por ello que Junts ha emprendido un giro radical para conseguir la mayoría indepe el 12M, un movimiento que pasa por Madrid: amenazar con tumbar el Gobierno de Pedro Sánchez.

La amenaza de Puigdemont, quien asegura que si Illa repite la fórmula del Ayuntamiento de Barcelona habrá consecuencias, ha sido convenientemente secundada por la víctima neoconvergente de aquella operación. El exalcalde Xavier Trias, que en una entrevista en Aquí Catalunya de la Ser advirtió ayer a Illa instándole a no “manipular y hacer las combinaciones necesarias” para ser presidente.

El líder de Junts en el Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Trias, en la conferencia 'Per Barcelona' en el Born CCM.

El líder de Junts en el Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Trias, en la conferencia 'Per Barcelona' en el Born CCM. EUROPA PRESS

"Creerse que esto no tiene consecuencias es vivir como Alicia en el País de las Maravillas”, sentenció, en lo que todos los dirigentes políticos han considerado una amenaza hacia la gobernabilidad de España, que también depende de los siete diputados de Junts.

La influencia de Junts en el Congreso

Este movimiento constituye el tercer órdago de Puigdemont en lo que va de precampaña. El primero de ellos llegó en su primer discurso como candidato, cuando dijo que estaba dispuesto a volver a España para ser detenido, con la letra pequeña de que sólo lo haría si tenía los números para ser elegido president. El segundo llegó hace escasos días, cuando amenazó con dejar la política si no regresaba al Palau de la Generalitat. Ahora, impulsa un giro radical en Junts y hace valer su principal activo: su influencia en el Congreso de los Diputados.

El diputado de Junts Josep Maria Cruset y la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras

El diputado de Junts Josep Maria Cruset y la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras Europa Press

El expresident fugado ya lanzó un globo sonda similar a finales del año pasado, amenazando con una moción de censura a favor del PP si Sánchez no cumplía sus acuerdos con los posconvergentes. No obstante, poco tiempo después, dirigentes de su formación quitaron hierro al asunto. Es más, fuentes del partido reconocen a Crónica Global su “incomodidad” con este tipo de pronunciamientos. Y es que, después de haberles otorgado la amnistía y otras prebendas, para muchos dirigentes de Junts el PSOE y el PP “no son lo mismo”. Ni se puede pactar con quienes habrían impulsado la “guerra sucia” contra dirigentes del independentismo.

"Nerviosismo" ante el PSC

En cualquier caso, y pese a que no pocos consideran que estas amenazas no son “creíbles” ni “deseables” para el electorado catalán, sí constituyen un giro de guión para que el expresident aleje el fantasma de su retirada y rendición después de la rumorología interna de los últimos días. No obstante, para sus adversarios, las declaraciones evidencian “nerviosismo” ante un PSC disparado en las encuestas y un Illa que el pasado jueves tuvo su puesta de largo ante la sociedad civil y el mundo empresarial en su conferencia como candidato a la Generalitat.

La estrategia de Puigdemont pasa por distanciarse del PSC y ahondar en la polarización con los socialistas. Primero, para invisibilizar a un Aragonès cuya campaña no termina de despegar. Segundo, medirse directamente con Sánchez y Alberto Núñez Feijóo e ignorar a Illa y a Aragonès. Y, por último, para alimentar un marco que perjudica a los socialistas catalanes: la pérdida del poder del independentismo en Cataluña podría dar al traste con la legislatura de Sánchez y, por ello, Illa tendría complicado llegar a ser president. Fuentes neoconvergentes reconocen a este medio la necesidad de polarizar la campaña con el PSC, pero tienen serias dudas acerca de estos planteamientos que “hacen el juego a los que quieren tumbar la amnistía”.

El candidato del PSC, Salvador Illa, en una conferencia en el Museo Marítimo de Barcelona

El candidato del PSC, Salvador Illa, en una conferencia en el Museo Marítimo de Barcelona OSCAR GIL

Habrá que ver cómo evoluciona la guerra sin cuartel entre Junts y el PSC las próximas semanas, pero no cabe duda que el tono se está endureciendo cuando aún faltan días para que la campaña empiece de manera formal. Una pequeña muestra de que estas elecciones serán muy duras y que el riesgo de bloqueo y repetición electoral puede ir en aumento.