Universo Blaugrana

Griezmann, en un partido con el Barça | EFE

Griezmann, en un partido con el Barça | EFE

La llegada de Laporta pone contra las cuerdas a Griezmann

El nuevo presidente contempla vender al delantero francés el próximo verano

Sergio Cabanelas @SCabanelas10

12.03.2021 00:08h

2 min

Antoine Griezmann ha estado eternamente discutido desde que llegó al FC Barcelona. Sus formas en su fichaje no ayudaron, y comportaron la apatía de pesos pesados, como Leo Messi, con él. No obstante, con el paso de los partidos, poco a poco ha ido adaptándose mejor al vestuario blaugrana y al juego culé. 

Su compromiso y trabajo, tanto en la zona defensiva como ofensiva, han sido sus principales valedores para ganar en importancia en el Barça. No obstante, pese a todo este esfuerzo, es evidente que su rendimiento no ha sido el que se esperaba. Sobre todo, en el apartado goleador. 

Griezmann, en un partido con el Barça | EFE

Griezmann, en un partido con el Barça | EFE

El Principito es una pieza clave en la creación y en las tareas defensivas. Sin embargo, no termina de certificar su condición de crack en los metros finales. Suma 27 goles y 15 asistencias en 86 partidos con la elástica blaugrana. Números muy comprometidos para el que debe ser el supuesto 9 del Barça. El atacante galo se encuentra cómodo jugando entre líneas y ayudando a sus compañeros. Pero es evidente que no es el killer que necesita el equipo culé. 

En este sentido, su futuro en Can Barça no está asegurado. Será una de las principales decisiones que deberá tomar el nuevo presidente Joan Laporta, junto a sus hombres fuertes en la parcela deportiva, Mateu Alemany y Jordi Cruyff. A punto de cumplir 30 años, su regularidad y su sacrificio harán que varios grandes de Europa se interesen en él, si el Barcelona lo coloca como transferible. Una venta que podría ser determinante para la renovación de la plantilla, y la llegada de un crack como Haaland.

Falta de liderazgo

Por otra parte, además de sus discutibles números de cara a portería, a Griezmann también se le echa en cara su falta de liderazgo. Este curso, no ha marcado en ninguno de los grandes partidos de la temporada (se quedó a cero en los partidos ante la Juve, el PSG, Madrid, Attético y el Sevilla). Sus grandes noches fueron contra Granada y Athletic. Sin duda, un rendimiento no acorde a los 120 millones de euros que se pagaron por él. 

Asimismo, la necesidad de Laporta de obtener presupuesto se junta también con la peor racha goleadora del galo desde que es profesional. Lleva nueve partidos y 639 minutos de sequía. Mientras que De Jong sí se ha consagrado en su segundo curso en el Camp Nou, Griezmann está agotando todo su tiempo. 

Griezmann, lamentando la eliminación contra el PSG | EFE

Griezmann, lamentando la eliminación contra el PSG | EFE

Sin duda, su salida no será fácil. Al jugador se le ve cómodo en el vestuario blaugrana, y es uno de los jugadores más queridos tanto por sus compañeros como por el cuerpo técnico de Koeman. Su deseo es continuar. Pero el trabajo de Laporta es pensar en lo mejor para el club, sin tener en cuenta este romanticismo.

Griezmann ha contando con oportunidades de sobra. Ha demostrado que es un muy buen jugador, pero que no encaja del todo en lo que necesita en estos momentos el Barça. Con Messi como creador, su protagonismo se diluye. Y en un contexto donde se deberán tomar decisiones complejas, la venta de Griezmann podría ser determinante para abrir nuevos horizontes a la plantilla culé. 

 
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