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Una foto de Ter Stegen deteniendo el penalti a Reus durante el Borussia Dortmund - Barça / FCB

Una foto de Ter Stegen deteniendo el penalti a Reus durante el Borussia Dortmund - Barça / FCB

Ter Stegen salva los muebles de un Barça caritativo en Dortmund

Los azulgranas firman un empate en su estreno europeo sin potencial ofensivo y con muchas dudas en defensa

Claudia Granja @c_granjafranch

17.09.2019 23:04h

3 min

Empate y gracias (0-0). El Barça se estrenó en Champions League ante el Borussia Dortmund con las expectativas por las nubes, pero una realidad muy por debajo. Los azulgranas se hicieron con la posesión y el juego, pero no llegaron a incomodar a un Dortmund que esperaba ese planteamiento y que ante la falta de velocidad y creatividad ofensiva apenas tuvo problemas defensivos. 

Conformes con el juego que proponía el conjunto de Ernesto Valverde, los alemanes esperaron su turno para el segundo tiempo. Atosigaron a un Barça sin ideas, incluso cuando entró Messi, en su regreso a los terrenos de juego, y se hicieron fuertes a la contra y en el juego aéreo también sin fortuna de cara a portería. Fortuna o, mejor dicho, un muro llamado Ter Stegen que paró todo lo que pudo y más, incluso un penalti a Reus. El mejor del partido sin duda, y eso dice mucho del encuentro que disputaron los azulgranas.

Posesión sin peligro

El Barça volvió al guión de siempre. Valverde recuperó su centro del campo de gala, pero los peloteros tampoco tuvieron su noche. Posesión, toque y mucha asociación, pero sin una pizca de velocidad y ante el juego azulgrana --que en ocasiones llegó a ir andando-- el Dortmund espero su turno. Con un 4-4-2 muy marcado, el trabajo defensivo de Lucien Favre impidió a los azulgranas perforar el área rival. Sin profundidad en las bandas, con un Semedo esteril, un Ansu Fati apagado por la presión de la Champions y un Jordi Alba muy estático --que acabó lesionado-- las oportunidades azulgranas se contaron con cuenta gotas. En 45 minutos solo tuvieron dos ocasiones claras. 

Una foto de Frenkie de Jong durante el Borussia Dortmund - Barça / EFE

Una foto de Frenkie de Jong durante el Borussia Dortmund - Barça / EFE

Y para más inri, de córner. Peinó Piqué en el primer córner pero no encontró rematador y repitió jugada a la media hora de juego. Esta vez peinó Griezmann y nadie llegó. El Barça era dueño del esférico, pero no del partido. Sin poner en peligro a una defensa liderada por Hummels, Burki apenas tuvo trabajo. 

Un ángel de la guardia, más que nunca

Con el segundo tiempo y con el marcador a cero, los alemanes se volcaron en ataque. No hubo bajón físico --dado el ritmo insulso del partido-- e impusieron su juego vertical. Jadon Sancho arrancó la moto en distintas ocasiones y el peligro llegó desde faltas laterales. Ni paco Alcácer desde la frontal, ni Hummels al servicio de Reus encontraron portería. 

Y en una de las internadas de Sancho, el más eléctrico del Dortmund, Semedo se hizo el lío. Le pisó el tobillo y el colegiado señaló penalti. Justo y claro. El capitán Reus asumió los galones y Ter Stegen se erigió como un muro. Volvió a reivindicarse, esta vez en la pena máxima, y adivinó el tiro de Reus para mantener las tablas en el marcador y, consecuentemente, vivo al Barça.

El regreso de Messi

Valverde no esperó y efectuó un doble cambio. Entraron Messi y Rakitic por Ansu Fati y Sergio Busquets. Pero no hubo efecto inmediato. El Borussia se benefició del marcador y de la falta de ritmo de los azulgranas. Con tan poco desgaste y exigencia física, los alemanes rondaron la portería de Ter Stegen constantemente.

Una foto de Arthur durante el Borussia Dortmund - Barça / EFE

Una foto de Arthur durante el Borussia Dortmund - Barça / EFE

Ni Reus, ni Alcácer, ni Sancho, tuvieron premio, pero el peligro fue constante. Juego directo y vertical para llegar a área contraria. Sin especulaciones. 

De mal en peor

El Borussia se contagió de su afición --incansable todo el encuentro-- y aprovechó la ventaja que le cedió el Barça. Sin gol en contra y con muy buenas sensaciones, se volcaron en ataque. El guión cambió y los alemanes se hicieron con el esférico. Omnipresentes en campo contrario, descansaron con balón y no dudaron. El gol contrario se palpaba y Brandt estelló el esférico en el travesaño a falta de 15minutos. Y de nuevo, Ter Stegen. Doble parada a Reus a falta de diez.

Messi tuvo la última en sus botas en el añadido, pero la defensa repelió un disparo forzado. El Barça sale vivo del Signal Iduna Park y confirma las dudas.

La defensa sufre, el centro del campo carbura pero a una velocidad muy lenta y la delantera todavía no se entiende. Suárez volvió a su peor versión, Griezmann se entregó pero solo fue efectivo en defensa, y Leo poco pudo hacer en su regreso. Tampoco se probó fortuna desde fuera del área. Ni un solo disparo. Así es imposible. Un punto y gracias.

 

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