Hablemos del Barça

Dagoberto Escorcia

Abrazados al fanatismo y la obsesión

Dagoberto Escorcia

Dagoberto Escorcia @Dagoesco

19.11.2018 00:00h

1 min

Han pasado ya unos cuantos años desde que Pep Guardiola abandonó el Barça, y unos poquitos menos desde que Víctor Valdés, Carles Puyol, Xavi Hernández y Andrés Iniesta se marcharon del club. No conozco a nadie que haya restado méritos a esa generación de grandes jugadores, casi todos ellos criados por Louis Van Gaal, que encontraron a un genio llamado Leo Messi que contribuyó decisivamente a construir una orquesta que tocaba música celestial y enamoró al mundo.

Generaciones como esa no nacen cada día, y futbolistas como Messi, tampoco. Si una gran mayoría de opinadores coincide en calificar esa generación de irrepetible, única, resulta propio de la liga de los fanáticos insistir de forma apasionada y exagerada en que la Masía del Barça no ha clonado otra serie de jugadores similares por culpa de un descuido de la cantera por parte de la directiva.

Tardarán años en aparecer futbolistas de esa talla. Como ha tardado la cantera holandesa del Ajax de Ámsterdam, en la que nos fijamos con obstinación desmesurada. Y si uno mira el historial de la Champions observa que la última vez que el equipo holandés conquistó este torneo fue en 1995. Y ya no meteremos el dedo en por qué no ha dado otra generación como aquella de Cruyff, Neeskens, Rensenbrink, Krol, etc. Y exactamente lo mismo ha pasado con el Milán de Arrigo Sacchi, o con el Madrid de la Quinta del Buitre.

Me gusta recordar ese equipazo que cohesionó y brilló con Guardiola, como me encanta mirar hacia atrás y gozar de la excelencia de Ronaldinho, o del Dream Team de Johan. Pero formaría parte de una obsesión enfermiza creer que este Barça no juega como le gustaría hacerlo porque el técnico no quiere. Juega como juega porque con los jugadores actuales hay que jugar así. Y con ellos este Barça le dio un meneo al Madrid con una jugada que acabó en gol y en la que se contaron 33 pases.

Creo que la generación de Xavi, Puyol, Valdés, Iniesta merece el respeto máximo. Y no entiendo que hasta el propio Xavi esté cayendo en el error de sembrar dudas sobre la política de la cantera cuando sabe que jugadores como él no nacen cada año. Solo es comprensible si desde Qatar está trabajando para algún opositor a la actual junta directiva.

 
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