Universo Blaugrana

Leo Messi, sonriente, mira la pizarra con la táctica del partido / FOTOMONTAJE DE CULEMANÍA

Leo Messi, sonriente, mira la pizarra con la táctica del partido / FOTOMONTAJE DE CULEMANÍA

Las distintas versiones letales de Messi: ¿Cuál es más peligrosa?

Desde la llegada de Guardiola, el argentino ha ocupado distintas posiciones en el verde para dar su máximo rendimiento

Claudia Granja @c_granjafranch

01.12.2018 15:17h

2 min

Messidependencia. El eterno concepto que asola al Barça desde que el argentino se consolidó en el primer equipo y tras una década se ha convertido en el mejor jugador de la historia. Su titularidad y rol en el equipo es indiscutible por mucho que pasen los años, pero durante las distintas facetas que ha atravesado el colectivo, Leo Messi se ha adaptado a distintas posiciones para descolocar a los rivales y aportar otros aspectos al juego azulgrana según la confección de la plantilla que, pese a mantener un eje central, ha cambiado con el paso de los años. 

Despojado de tareas defensivas --que ejerce a su libre albedrío-- y de una posición definida en el verde --es delantero y centrocampista en uno-- el equipo supo suplir la ausencia del capitán tras lesionarse el codo frente al Sevilla con nota. Tras su regreso, el equipo solo ha ganado en Champions y parece que hay un exceso de relajación cuando el 10 está en la cancha. La cuestión no es intentar encontrarle un sitio donde rinda mejor, sino encontrar una posición a otros diez jugadores para que el argentino rinda como el mejor. 

¿En que posición?

Con el liderato en juego frente al Villarreal y a la espera de que Sevilla y Atlético de Madrid tropiecen, Ernesto Valverde deberá volver a planear un once con muchas bajas suficientemente competitivo para imponerse en feudo azulgrana a un rival siempre difícil y recuperar la buena dinámica que se ha apagado en las últimas semanas. Frente al PSV y dada la ausencia de Luis Suárez, Leo volvió a la posición de falso 9. La misma que ejerció con Pep Guardiola al mando y que pese a obtener un resultado parecido --el gol del argentino-- evidenció la ausencia de un delantero centro puro que fijara a los centrales ante unas bandas que no son las que antaño daban Henry, Villa o Pedro.

Una foto de Messi celebrando su gol frente al PSV / EFE

Una foto de Messi celebrando su gol frente al PSV / EFE

Esta temporada Valverde ha regresado al 4-3-3 con Leo escorado a una banda, pero con total libertad de movimientos para entrar por el centro y retrasar su posición. Con Tito Vilanova y el Tata Martino al mando cambio su demarcación. Ejerció de mediapunta puro y rematador, respectivamente y con Luis Enrique volvió a ser un falso extremo para servir goles a Luis Suárez junto a Neymar. 

Volvió a formar dupla

Pese a que la tónica de la temporada basa el ataque azulgrana en tres delanteros, Valverde recuperó su 4-4-2 frente al Atlético de Madrid para dar mayor seguridad defensiva. Un esquema que utilizó en su primera campaña y que es el ideal para el técnico, peor que parece no tener cabida en Can Barça. Ahora, con una plantilla llena de talento, Messi y Suárez han encontrado en Coutinho --y en ocasiones en Dembelé o Malcom-- su tercer acompañante ofensivo. 

Messi y Suárez celebran un gol del argentino / EFE

Messi y Suárez celebran un gol del argentino / EFE

La clave del juego azulgrana pasa por la posesión, defenderse con balón y una presión elevada a su rivales, sean de entidad mayor o menor. Un guión que no ha se repetido a lo largo de la temporada y que ha pasado factura al equipo perdiendo puntos contra rivales de menor entidad, pero con una idea de fútbol clara. Parece ser que el encaje perfecto de Messi, con un equipo sólido atrás, es en la banda y como media punta, aunque las estadísticas tampoco ayudan a aclarar datos. 

Con todos los entrenadores, el argentino ha superado la treintena de goles y la veintena de asistencias por temporada. 

 

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