Bartomeu y Piqué en una foto tomada durante su renovación por el Barça / EFE

Bartomeu y Piqué en una foto tomada durante su renovación por el Barça / EFE

Palco

Las contradicciones del vestuario culé con Bartomeu

En las últimas semanas del expresidente se evidenció la fractura entre plantilla y directiva

7 noviembre, 2020 01:30

La rebaja salarial del FC Barcelona es tema de actualidad desde hace más de un mes. Justo después del fin del mercado de fichajes, el club azulgrana informó que debía aplicar una nueva reducción de salarios para equilibrar los presupuestos y evitar que el ejercicio económico volviera a ser deficitario.

La necesidad de desinflar la masa salarial hizo evidente la división existente entre el vestuario y la junta directiva. La nueva medida no gustó en la plantilla del Barça, especialmente después de haberse bajado un 70% el sueldo el pasado mes de marzo. En las negociaciones con Bartomeu, los jugadores llevaron a cabo actos algo contradictorios.

La presencia en la mesa

Lo que más llamó la atención fue su indecisión a la hora de acudir o no a la mesa de negociación. En un principio no parecía que fuera a haber ningún problema, pero cuando se acercó el momento se echaron hacia atrás y no se presentaron. Consideraban que tenían poca representación y que la remodelación de sus contratos debía negociarse aparte.

Messi, Busquets y Sergi Roberto están representados en la mesa de negociación / REDES

Messi, Busquets y Sergi Roberto están representados en la mesa de negociación / REDES

Messi, Busquets y Sergi Roberto están representados en la mesa de negociación / REDES

Para hacérselo saber a Josep Maria Bartomeu y el resto de la junta directiva, el vestuario mandó un burofax firmado por todos los futbolistas excepto Marc-André Ter Stegen y Frenkie de Jong. En él pedían más representación en la mesa de negociación y que su rebaja se negociara por separado de la del resto de trabajadores.

El club aceptó y los jugadores se adherieron a la mesa. Lo hicieron pese a que en el burofax expusieron que no estaban de acuerdo con las formas de comunicar la remodelación -por carta-. Además, mostraron su incomprensión con la situación después de que el FC Barcelona fichara en el último mercado de fichajes e intentara hasta el último día las incorporaciones de Éric Depay. Aún así, se sentaron en la mesa de negociación.

El papel de Piqué

De todos los componentes del vestuario, quien tuvo una actuación más contradictoria fue Gerard Piqué. Por un lado, firmó el burofax como uno de los capitanes del primer equipo. Por el otro, fue uno de los primeros que accedió a redistribuirse el sueldo con una renovación hasta 2024. También extendieron su contrato Ter Stegen, Lenglet y Frenkie de Jong.

Gerard Piqué en una foto de archivo / EFE

Gerard Piqué en una foto de archivo / EFE

Gerard Piqué en una foto de archivo / EFE

El central catalán explicó su decisión en La Vanguardia hace unas semanas. Justificó que debía firmar el escrito del vestuario a la junta directiva por ser uno de los capitanes del FC Barcelona. Pero por otro lado, explicó que el club está por encima de todo y que quiso hacerlo como gesto de compromiso.

Josep Maria Bartomeu se marchó del Barça después de que la división entre la cúpula de la entidad y el vestuario fuera más evidente que nunca. La implantación de la rebaja salarial demostró lo que era un secreto a voces desde hace tiempo.