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Una foto de Eric Abidal en rueda de prensa / FCB

Una foto de Eric Abidal en rueda de prensa / FCB

Abidal destapa sus vergüenzas como secretario técnico

El francés está demostrando poca previsión y acierto en las incorporaciones que ha gestionado

Sergio Cabanelas @SCabanelas10

29.01.2020 20:32h

4 min

Ha pasado prácticamente un año y medio desde que Eric Abidal se hizo cargo de la secretaría técnica del Barça. El francés sustituyó a Robert Fernández, que fue relevado del cargo meses antes de que se acabase su contrato. La leyenda azulgrana, que obtuvo sus grandes éxitos a nivel deportivo con Pep Guardiola en el banquillo, volvió al club pero esta vez como pieza fundamental en el organigrama directivo. 

Abidal está viviendo en el Barça su primera experiencia como secretario técnico de un club de alto nivel. Tras retirarse en 2014 con la camiseta de Olympiacos, decidió alejarse de la vida pública para centrarse en la recuperación total de su cáncer de hígado. No obstante, él sabía que tarde o temprano volvería al conjunto culé.

Josep Maria Bartomeu y Eric Abidal en un acto público del Barça / FC Barcelona

Josep Maria Bartomeu y Eric Abidal en un acto público del Barça / FC Barcelona

Y fue en 2017 cuando Josep María Bartomeu se comunicó con él para ofrecerle el puesto de embajador del equipo. Un trabajo que le permitió volver al Barça pero que no acababa de convencerle, ya que estaba demasiado alejado de la actualidad del equipo. Entonces, en verano de 2018 le surgió la gran oportunidad de su vida: ser el responsable de la secretaría técnica del club.

Un puesto que aceptó con mucha ilusión y responsabilidad, pero donde está demostrando estar todavía falto de experiencia a la hora de llevar negociaciones en un equipo tan importante como el Barça. Y eso ha provocado que, hasta el momento, su paso como secretario técnico esté teniendo muchas más sombras que luces. 

Llegada de muchos jugadores 'parche'

Desde su llegada, Abidal no ha dejado de demostrar una clara falta de previsión. Sus fichajes durante estos meses no han hecho más que corroborar su desacierto. Jugadores que no han llegado para ser importantes en el equipo, sino para sustituir bajas imprevistas. Parches para que la plantilla siga estando compensada

Su primera incorporación como secretario técnico fue Malcolm. El brasileño fichó tras la negativa del Chelsea a vender a Willian, el favorito tanto para la directiva como para Ernesto Valverde. Duró solo una temporada y prácticamente no tuvo minutos. También entran en la lista de paupérrimas decisiones las cesiones de Boateng y Murillo, que llegaron para reforzar al equipo tras las bajas de Munir (vendido al Sevilla) y el lesionado Umtiti. Además, hay que destacar que días antes el club prácticamente regaló a Paco Alcácer. 

Prince Boateng conversa con Murillo ante la mirada de Messi en su primer entrenamiento como futbolista del Barça / EFE

Prince Boateng conversa con Murillo ante la mirada de Messi en su primer entrenamiento como futbolista del Barça / EFE

Por otra parte, y hablando ya de este curso, el Barça incorporó a Neto al aprovechar la oportunidad de que Cillessen quería ir al Valencia, pero tampoco era un objetivo definido. En cuanto a Junior Firpo, la gran apuesta de los culés era Mendy, pero tras la decisión del francés de marcharse al Real Madrid, tuvo que optar por otra alternativa.

Take Kubo con Junior Firpo en el partido del Mallorca en el Camp Nou / EFE

Take Kubo con Junior Firpo en el partido del Mallorca en el Camp Nou / EFE

Un caso parecido puede pasar con el nuevo delantero que puede llegar en este mercado de invierno. Ante la negativa de muchos de ellos, el conjunto azulgrana tendrá que conformarse con el que quede disponible. No se le discute a Abidal si los fichajes rendirán o no, sino la sensación de haber trabajado sin previsión y siempre a remolque de las circunstancias

Setién, el candidato sorpresa al banquillo

Por otra parte, Abidal demostró también no haber tenido previsión a la hora de planificar el futuro del banquillo culé. Tras el despido de Ernesto Valverde, se encontró totalmente atrapado y sin opciones claras.

Primero intentó contactar con su amigo Xavi Hernández, entrenador del Al-Saad. Ante su más que previsible negativa, volvió a quedarse contra las cuerdas. Y apostó por un entrenador que sí es cierto que ha enamorado por su fútbol, pero que no cuenta con grandes éxitos en su currículum y ha demostrado carencias a la hora de gestionar un vestuario: Quique Setién. 

Quique Setién en un partido del Barça / EFE

Quique Setién en un partido del Barça / EFE

El Barça apostó por el santanderino por su manera de entender el juego, y su perfil Cruyffista, pero sin entender a la perfección su personalidad y como esta podría influir en la plantilla. Un nuevo parche de Abidal que habrá que ver si le acaba funcionando. 

Sus grandes decisiones

No obstante, hay que destacar que no todo han sido desgracias y movimientos súbitos de Abidal desde que llegó a la secretaría técnica. También ha sido el gran responsable de tres fichajes que tienen un papel importante dentro de la plantilla. Su mejor decisión fue sin duda la llegada de De Jong. Ultimó su llegada con previsión (se fichó en invierno) y pudo disfrutar de su enorme final de temporada con el Ajax sin preocupación. 

Por otra parte, Arturo Vidal, pese a ser considerado un futbolista con un perfil antiBarça y que llegó para sustituir a otro todoterreno como Paulinhoha acabado ganándose la confianza tanto de Valverde como de Setién gracias a su trabajo y su llegada. Podría considerarse un acierto también en la gestión de Eric Abidal.

Por último, Antoine Griezmann. El francés está destinado a triunfar en el Barça gracias a su calidad, su trabajo y su sacrificio. Abidal fue uno de los grandes protagonistas a la hora de que el delantero galo acabase recalando en el Camp Nou. Eso sí, hay que destacar que las cosas con el ex del Atlético de Madrid tampoco acabaron de hacerse bien del todo. La polémica con sus dos documentales dejaron también en muy mal lugar a Abidal.

Arturo Vidal celebra un gol de Griezmann ante el Betis / EFE

Arturo Vidal celebra un gol de Griezmann ante el Betis / EFE

Por tanto, hay que destacar que la inexperiencia está jugando una mala pasada a la leyenda azulgrana en sus primeros meses como secretario técnico culé. La mayoría de jugadores llegaron como parches ante la falta de previsión. Un ejemplo más de que la directiva actual del Barça lo juega todo a la improvisación. Y así, es difícil que las cosas salgan bien. 

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