Merengadas

Lopetegui da indicaciones en el banquillo del Real Madrid / EFE

Lopetegui da indicaciones en el banquillo del Real Madrid / EFE

Lopetegui tiene un plan para evitar la guillotina

El técnico se aferra a un imposible para mantenerse en el banquillo del Real Madrid

Yago González

23.10.2018 17:34h Actualizado: 15.10.2020 09:32 h.

2 min

Julen Lopetegui agoniza. Por mucho que se esfuerce en ocultarlo, su mirada perdida evoca al dolor del condenado. Sabe que le aguarda el cadalso. Lo teme. Siente el frío acero en la nuca. El hálito de la muerte. No importa lo que haga en adelante. Su destino está escrito. Las Moiras se disponen a cortar el hilo. Ni siquiera los dioses pueden salvarlo. Solo un prodigio, un esfuerzo heroico, titánico, tal vez podría… Lopetegui se aferra a un imposible.

El donostiarra tiene margen hasta el clásico. Una vida extra. El tiempo de descuento. Su situación es tan crítica que ya no puede caer más bajo. Pero quizá aún esté a tiempo de remontar el vuelo. Donde hay vida hay esperanza, dicen. Lopetegui se agarra a esa remota posibilidad. Está dispuesto a exprimir las horas que le quedan. A luchar hasta el final. Hasta las últimas consecuencias. Él aún no ha dicho la última palabra. Lopetegui tiene un plan.

El trámite checo

De entrada, las escasas posibilidades de que Lopetegui siga en el banquillo del Real Madrid pasan por vencer al Viktoria Plzen. Los checos son un mero trámite. No van a cambiar su suerte. Ganarles es una obligación. No se contempla otra opción. El verdadero envite vendrá después. Pero primero hay que superar a los checos.

Lopetegui ha sorprendido con la convocatoria para el partido de Champions de este martes. Dani Ceballos ha quedado fuera. Descartado sin que medie ninguna lesión. Es extraño. Su sitio en la lista lo ocupa Fede Valverde, el joven uruguayo que a última hora permaneció en Madrid. Dani Carvajal, por lesión, es el otro hombre que no podrá jugar contra los checos. Por lo demás el técnico cuenta con todo su arsenal, aunque parte de la munición esté defectuosa.

El juicio final

La mirada de Lopetegui está clavada en el Camp Nou. El coliseo azulgrana será el escenario que dicte sentencia. El técnico madridista se la juega en tierra hostil. Pero sabe que su rival no podrá contar con su gran adalid, Lionel Messi, y que la zaga culé pasa por horas bajas. Lopetegui ya trabaja en el esquema táctico del domingo. Planea dar un giro al equipo y buscar más verticalidad, más pegada, volver a la esencia del Real Madrid.

Lopetegui pide más a sus jugadores / EFE

Lopetegui pide más a sus jugadores / EFE

A priori el Barça debería llegar más mermado al clásico tras el duro encuentro que le espera este miércoles frente al Inter de Milán. Lopetegui confía en saber usar sus bazas. La crisis ofensiva del Madrid sigue presente, pero al menos ya ha dejado atrás la dolorosa sequía de 481 minutos sin marcar. El gol de Marcelo llegó tras un total de 119 disparos fallados. 34 de ellos a puerta. El dato es demoledor. Pero hay que reconocer que el factor suerte se ha cebado con los blancos.

El desafío de Lopetegui

Pero Lopetegui se aferra a algo más que la excusa de la mala suerte para poner en relieve su posición. El técnico sabe que Florentino Pérez ya lo ha condenado. Sin embargo, se ve con fuerzas para arrostrar al mandamás blanco. Porque Lopetegui es consciente que la grada del Santiago Bernabéu todavía no ha dictado sentencia.

Tras la derrota frente al Levante en casa, Lopetegui se mantuvo firme sobre el césped. Mientras los jugadores escapaban raudos al túnel de vestuarios y el propio Florentino Pérez huía del palco, Julen Lopetegui aguantó estoicamente sobre el terreno de juego. Quiso constatar la reacción del público. Pulgar arriba, pulgar abajo. Quiso desafiar a su presidente. Y la grada no le pitó.

A Lopetegui le queda el comodín del público. El técnico considera que él no es el culpable de la crisis del Real Madrid. Está dispuesto a resistir hasta el final.

 
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