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Joan Laporta, Rafa Yuste y Ronald Koeman posan con la Copa del Rey que ganó el Barça en Sevilla / RFEF

Joan Laporta, Rafa Yuste y Ronald Koeman posan con la Copa del Rey que ganó el Barça en Sevilla / RFEF

El día que Koeman supo que no podía fiarse de Laporta

El técnico neerlandés está muy dolido con las críticas que le acusan de "pesetero" por cobrar íntegro su finiquito

Lluís Regàs @LluisRegas

06.12.2021 00:39h

2 min

Ronald Koeman se la jugó. Tenía tantas ganas de entrenar al FC Barcelona que rompió con la selección holandesa y aceptó la propuesta de Josep Maria Bartomeu, presidente del club en verano de 2020. El 17 de abril de 2021, ya con Joan Laporta como máximo dirigente, el Barça ganó la Copa del Rey tras derrotar por un contundente 4-0 al Athletic. En Sevilla, sede de la final, Koeman esperaba que el presidente anunciara que sería el entrenador de la temporada 2021-22. No lo hizo y ese día supo que no podía fiarse de Laporta. Intuyó que empezaba una nueva etapa con muchas curvas en el Camp Nou.

Hoy, siete meses y medio después, Koeman sigue los partidos del Barça sin la misma pasión. Destituido en el avión de Madrid a Barcelona tras la derrota en Vallecas, el técnico neerlandés cobrará los 10 millones de euros pactados por la rescisión de su contrato. Desde el entorno de Laporta se ha criticado la actitud del héroe de Wembley. Le han acusado de "pesetero", una inculpación que molesta mucho a Koeman, quien pagó de su bolsillo parte de la rescisión de su contrato con la Federación Holandesa de Fútbol.

Dani Olmo y Sterling antes que Luuk

Desde el entorno de Koeman se asegura que el exfutbolista y extécnico del Barça lo pasó muy mal los últimos meses. Le molestaron, por ejemplo, las acusaciones que aseguraban que él recomendó el fichaje de Luuk de Jong. No fue cierto. El técnico priorizó otras incorporaciones, como Dani Olmo o Sterling, jugadores con mucho más nivel Barça, tras la salida a última hora de Antoine Griezmann.

Ronald Koeman, cabizbajo durante el Barça-Real Madrid, fue increpado por varios aficionados al abandonar el Camp Nou / EFE
Ronald Koeman, pensativo, durante el Barça-Real Madrid / EFE

El Barça, por sus problemas financieros, inflados por la misma junta directiva que preside Laporta, pinchó hueso con el Leizpiz y el Manchester City. Solo entonces Koeman le comentó a Laporta que Luuk de Jong se había ofrecido para jugar en el equipo azulgrana. La única condición era que el Barça asumiera su ficha: 1,5 millones de euros.

Lukau, el delantero preferido

Koeman, un año antes, había recomendado el fichaje de Memphis Depay, pero el entonces delantero centro del Olympique de Lyon tampoco era su prioridad. Sí era la opción más económica, puesto que en junio de 2021 acababa su contrato con el club francés. El gran objetivo del técnico neerlandés era Romelu Lukaku, delantero belga del Inter de Milán. El expresidente Bartomeu no pudo satisfacer su deseo por la delicada situación económica del club. El Inter había tasado al jugador en 70 millones de euros.

En sus 14 meses como entrenador del Barça, Koeman tuvo buena sintonía con Ramon Planes, el secretario técnico que dimitió tras el fichaje de Xavi Hernández como técnico del primer equipo. También trabajó con comodidad con Mateu Alemany, el director de fútbol que incorporó Laporta. Incluso tuvo una buena relación con Rafa Yuste, el vicepresidente deportivo. Con Laporta, en cambio, la confianza se diluyó en Sevilla, el día que el Barça ganó la Copa del Rey.

La comida en el Via Veneto

Los regates del presidente no le gustaron nada y mucho menos su conversación en el Via Veneto. Ese día --13 de mayo de 2021--, Laporta ya admitió públicamente que buscaba un entrenador mejor para el Barça. No lo encontró entonces, pero ya había desautorizado a Koeman. Al héroe de Wembley. Al amigo de Johan Cruyff, que poco a poco se fue consumiendo hasta Vallecas.

 
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