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Joan Laporta, en una imagen de archivo con la mascarilla de 'Estimem al Barça' / EFE

Joan Laporta, en una imagen de archivo con la mascarilla de 'Estimem al Barça' / EFE

¿Por qué un acuerdo con CVC puede ser la tabla de salvación financiera del Barça?

Joan Laporta sabe que podría ser clave para que el club salga del atolladero económico en el que se encuentra

Raúl Pozo

18.03.2022 18:22h Actualizado: 24.03.2022 00:51 h.

4 min

Los acontecimientos en el plano financiero se suceden en el FC Barcelona a velocidad de vértigo. A la publicación por parte de la Liga de la actualización de los límites salariales, con un balance de -144 millones de euros para el club azulgrana (el único en terreno negativo) se ha sumado el anuncio oficial del acuerdo de patrocinio con Spotify, del que han trascendido cifras que parecen reflejar que no ha sido el mejor posible.

En este contexto, el presidente, Joan Laporta, insiste en reengancharse al acuerdo con CVC pese a que el club lo tiene denunciado en los tribunales. En todo este galimatías, una de las dudas que subyace es por qué la incorporación del FC Barcelona a lo que se ha denominado la Liga Impulso, es decir, el acuerdo de los clubes con CVC, es clave para que el Barça salga del atolladero financiero en el que se encuentra.

100 millones de desvío presupuestario 

La respuesta está precisamente en los despachos del organismo que preside Javier Tebas. Más concretamente, en los archivos donde se depositaron las previsiones presupuestarias para la temporada 2021-2022 que el FC Barcelona, como el resto de clubes, remitió a la Liga.

El exceso de optimismo de la junta que lidera Laporta y el curso de los acontecimientos han derivado en un desvío presupuestario notable, que podría alcanzar los 100 millones de euros. Determinadas previsiones de ingresos no han seguido precisamente el curso previsto.

Laporta y Tebas en un fotomontaje / Culemanía

Laporta y Tebas en un fotomontaje / Culemanía

Entre ellas, las de los procedentes de la UEFA por los avances en la Champions League o por la venta de una participación de Barça Studios, la sociedad que gestiona los derechos de imagen y marca del club.

En el primero de los casos, el presupuesto contaba con alcanzar la ronda de cuartos de final pero el mal inicio de temporada en lo deportivo hizo que la eliminación llegara realmente tras la fase de grupos.

¿Reconciliación con CVC?

Mientras, la operación de Barça Studios no se ha concretado y las estimaciones de ingresos que el propio Laporta ha hecho públicas (en torno a 350 millones por la mitad del capital de la sociedad) parecen estar muy alejadas de los números que maneja el mercado en este tipo de operaciones, en lo referido a los multiplicadores sobre el resultado bruto de explotación (Ebitda).

Imagen de archivo del Barça Studios | FCB

Imagen de archivo del Barça Studios | FCB

Con este escenario, la posibilidad de cerrar de nuevo el ejercicio con pérdidas se presenta delante de la junta como algo más que palpable. Un extremo que agravaría la situación tanto del club como de la junta y que también repercutiría de forma negativa, más aún, en el límite salarial, ya que los resultados de los clubes también computan a la hora de hacer el cálculo.

Denuncia junto a Real Madrid y Athletic 

Algo que volvería a convertir en una pesadilla la inscripción de nuevos futbolistas, así como renovaciones consideradas clave, como la del central uruguayo Ronald Araujo. Y que obligaría a llevar a cabo ventas traumáticas.

En medio de este panorama, un posible acuerdo con CVC, que reportaría al FC Barcelona ingresos a muy corto plazo, se antoja como algo más que una bombona de oxígeno. Sin embargo, Laporta es sabedor de que no puede firmar en las mismas condiciones que el resto de clubes porque en su día lo denunció, junto a Real Madrid y Athletic Club, en los tribunales.

La estrategia de Laporta

De este modo, Laporta busca incorporarse a la LigaImpulso pero con ventajas adicionales, como poder apuntarse el dinero que llegue del fondo de inversión como ingreso y no como deuda (como corresponde porque se trata, en esencia, de un préstamo) y ampliar del 15% al 30% la parte de ese dinero que pueda destinar a fichajes.

Joan Laporta, presidente del Barça, en la presentación del fichaje de Luuk de Jong / FCB

Joan Laporta, presidente del Barça, en la presentación del fichaje de Luuk de Jong / FCB

Cabe recordar que, en función de este acuerdo, los clubes pueden emplear ese dinero para fichajes sin necesidad de generar ahorros con independencia de si rebasan o no su límite salarial, que es el caso del FC Barcelona.

En principio, parecería que Laporta está poniendo en peligro el futuro del club ya que él mismo aseguró que el acuerdo con CVC es poco menos que ruinoso y que supone hipotecar a los firmantes para los próximos 50 años a cambio poco menos que de migajas. Sin embargo, el presidente culé juega esta partida con el as en la manga del lado judicial.

Medidas cautelares

En la denuncia que hizo del acuerdo, junto a Real Madrid y Athletic, se solicitó al juez la adopción de medidas cautelares para que dejara en suspenso la LigaImpulso hasta que no decidiera sobre el fondo del asunto. Según trascendió en su día, el magistrado denegó la petición. Sin embargo, al parecer el auto no descarta que la demanda pueda tener éxito; al contrario, el juez señala que hay indicios suficientes para seguir adelante con el pleito, que podría derivar en que el acuerdo con el fondo fuera tumbado por la Justicia.

En este sentido, el denegar las cautelares simplemente se basaría en que el magistrado interpreta que no es necesario en tanto en cuanto el perjuicio que pudiera producir el hecho de que el acuerdo siguiera adelante en el tiempo que llevara resolver el pleito no sería relevante.

Joan Laporta y Florentino Pérez, presidentes del Barça y del Real Madrid / EFE

Joan Laporta y Florentino Pérez, presidentes del Barça y el Real Madrid / EFE

Con esta baza en la mano, Laporta podría firmar con CVC y empezar a recibir dinero, sabedor de que existen serias posibilidades de que la Liga Impulso se quede por el camino. Pero, para entonces, habría llegado el oxígeno suficiente para equilibrar financieramente el club e, incluso, poder ilusionar a la afición con algún fichaje de campanillas pese a estar excedido en el límite salarial.

En este escenario, lo más probable es que los clubes se vieran obligados a devolver el dinero del fondo; pero los ritmos de la Justicia llevan a pesar que esta circunstancia se produciría dentro de algunos años y, ya entonces, la situación económica del club será diferente. Tanto que, incluso, hasta es probable que la segunda etapa de Laporta en el club sea ya historia.

Sin tratos de favor 

El obstáculo con el que, por ahora, se encuentra el presidente culé es la postura de CVC, que no parece dispuesto a incorporar al FC Barcelona al acuerdo en condiciones diferentes al resto. Javier de Jaime, el hombre fuerte del fondo en España, ya ha sido cuestionado por la cúpula del inversor por la operación, en la que los dos grandes se han quedado fuera.

Y una maniobra que permitiera la entrada de los azulgrana en condiciones diferentes descabalgaría los números que De Jaime presentó en su día ante los responsables del fondo. En ese tablero está ahora la fase definitiva de la partida.

 
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