Hablemos del Barça

De Jong, un Schuster en el 2019

Dagoberto Escorcia

Dagoberto Escorcia @Dagoesco

21.10.2019 00:00h

1 min

Casi 40 años después el Barça vuelve a tener un Bernd Schuster en sus filas. Lo cual demuestra que clonar a un futbolista necesita algo más que solo ciencia, entre otras cosas porque todavía ese laboratorio no se ha creado. No es fácil que salgan dos futbolistas iguales en tan poco tiempo.

Xavi, y tampoco Iniesta, y mucho menos Busquets, siendo extraordinarios los tres, jamás han llegado a parecerse al alemán. Portentoso físicamente, sólido en la conducción del balón, con las ideas muy claras en la posición y con un disparo a gol fenomenal. Schuster llegó al Barça en 1980, con Helenio Herrera de entrenador, y se marchó ocho años más tarde por la puerta de atrás. Tenía 21 años cuando fue fichado, y acababa de ganar la Eurocopa con Alemania. Emergía como la nueva gran figura del fútbol europeo. Ninguno de los cracks mencionados había nacido.

Schuster llegó a jugar 300 partidos y marcó 118 goles con la camiseta del Barça. Lo dio todo. Enseñó todo lo bueno, y también todo lo malo. Quizás muchos de los tuiteros y tertulianos de hoy en día no lo vieron jugar. Sin embargo, la incomparable elegancia de su juego me ha parecido verla en la figura de Frenkie de Jong. El holandés, con 22 años, tiene el pack completo de lo que poseía el alemán. Omnipresente en el campo para recuperar balones, ofrecerse y conducir. Extremadamente fino en las labores ofensivas. De Jong está demostrando lo que no demostró Coutinho. El holandés tiene desparpajo. No teme a la presión ni de la camiseta, ni del entorno. Salta al campo y juega. Le daría igual la posición donde lo colocara Ernesto Valverde. Lo único que le importaría es jugar. Y entonces, en el campo, lo hace todo bien. De ahí que la afición del Eibar lo ovacionara cuando fue sustituido el sábado pasado. Había dado toda una exhibición.

Si hay que exigir algo más a De Jong sería que probara más tirar a portería, que en eso Schuster era el centrocampista ideal. Al alemán le gustaba el gol, y los últimos mediocampistas del Barça se han distinguido por no ser egoístas y preferir más asistir a los delanteros. Y De Jong puede que tenga en su talento más gol.

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