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Zidane durante el clásico contra el Barça / EFE

Zidane durante el clásico contra el Barça / EFE

Zidane se impone a Koeman en el duelo de pizarras

El entrenador del Real Madrid demostró tener más influencia en el clásico

Oriol Quintana @urikingkat

10.04.2021 23:32h Actualizado: 10.04.2021 23:41 h.

2 min

El Real Madrid consiguió una victoria relativamente cómoda contra el FC Barcelona (2-1). Uno de los alicientes era ver cómo movían sus equipos Ronald Koeman y Zinedine Zidane. Como en la ida, el entrenador francés ya demostró estar un peldaño por encima tácticamente que el neerlandés.

Las alineaciones ya demostraban cómo iba a ser el partido. Los culés salieron otra vez con una línea de tres, pasando a Frenkie de Jong al centro del campo y prescindiendo de un delantero. Antoine Griezmann fue quien se quedó en el banquillo para dar entrada a Ronald Araujo. Una línea de tres contra un equipo preparado para contragolpear a fogonazos.

Pedri en una acción contra Casemiro / EFE

Pedri en una acción contra Casemiro / EFE

Zidane fue más conservador y supo contrarrestar la osadía de Koeman. Aunque en los últimos partidos se abonó al 4-3-3 con Marco Asensio en el extremo derecho, el mallorquín se quedó en el banquillo. Entró en su lugar Fede Valverde, un centrocampista con mucho desgaste que tenía un objetivo claro: anular al lateral izquierdo.

El uruguayo siguió a Jordi Alba por todo su carril, incluso cerrando a la altura de la línea defensiva. En ataque, siguió con sus llegadas sorprendentes al ataque. Sin ir más lejos, en el minuto 33 tuvo el tercer gol en sus botas, mandó el esférico al palo cuando Ter Stegen estaba totalmente superado.

La reacción de Koeman

En el descanso Koeman reaccionó. Dio entrada a un delantero, Griezmann, en lugar de Sergiño Dest. Con línea de cuatro, el equipo mejoró enormemente. Todas aquellas ocasiones que no se crearon en la primera parte, se sucedieron en la segunda: dos palos del Barça y varias ocasiones claras que no vieron portería.

Koeman durante el clásico / EFE

Koeman durante el clásico / EFE

Los cambios siguieron siendo muy ofensivos tras el gol azulgrana, obra de Mingueza. Entraron Ilaix Moriba en lugar de Ronald Araujo para retrasar a De Jong. También lo hicieron Sergi Roberto, Federico Trincao y Martin Braithwaite para revolucionar el partido.

Nunca se sabrá, pero hay la duda de cómo hubiera rendido el equipo si Koeman hubiera cambiado el sistema que lleva usando los últimos cuatro meses. La carta del Barça era conocida antes de empezar el encuentro y eso dio la oportunidad a Zinedine Zidane para responder sin apenas imponerse con la posesión.

Zidane, pensando en Champions

El Real Madrid hizo los deberes en la primera parte con dos acciones de gran efectividad. Dos goles que dolieron, aunque llegaron sin haber hecho demasiado. A partir de aquí, los de Zinedine Zidane se dedicaron a cerrarse en defensa, esperando a salir al contraataque con Vincius y Valverde. Se sintieron cómodos defendiendo.

Benzema celebrando un gol contra el Real Madrid / EFE

Benzema celebrando un gol contra el Real Madrid / EFE

Incluso en la segunda parte, el galo realizó cambios pensando en el Liverpool y la Champions League. Dio descanso a Benzema, Kroos y Vinicius cuando estaban a un gol del empate. Decisión valiente y arriesgada que le salió bien. Con la ley del mínimo esfuerzo, y volviendo a hacer uso de la pegada, le ganó la partida a Koeman.

 
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