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Jordi Mestre, Javier Bordas y Eric Abidal / ARCHIVO

Jordi Mestre, Javier Bordas y Eric Abidal / ARCHIVO

Javier Bordas asume el rol de vicepresidente deportivo en la sombra

El rey de la noche barcelonesa comparte las funciones de Mestre con Bartomeu

Víctor Malo @VMalo8

13.08.2019 22:36h

3 min

Es un tipo popular y mediático, especialmente en la zona alta de Barcelona, pero dicen los que le conocen que le gusta pasar desapercibido. Especialmente, en lo relativo al Barça, el club de sus amores. Su gran pasión.

Javier Bordas (5 de marzo de 1961) es el socio 12.353, uno de los que tienen más antigüedad en la actual junta directiva, por delante incluso del presidente Bartomeu. Tan solo Silvio Elías y Jordi Cardoner se unieron antes que él a la masa social del club.

Conocido popularmente como el rey de la noche barcelonesa, Bordas gobierna junto a su hermano Ramón uno de los conglomerados más fuertes de España en el ocio nocturno, el Grupo Costa Este, con más de 20 discotecas y restaurantes.

Parecido con Sandro Rosell

El empresario, muy asiduo a visitar sus locales, compagina esa labor profesional con la dirección del Barça desde la junta directiva. Tomó posesión del cargo como vocal en 2010, de la mano de Sandro Rosell, otro empresario con quien mantiene similitudes.

Curiosamente, Rosell y Bordas tienen fama de manejarse mucho mejor en las distancias cortas, donde son cercanos, solventes y convincentes. En cambio, ambos son poco amigos de hablar en público, para las multitudes o cuando les ponen cámaras delante. Se sienten menos cómodos.

Javier Bordas fue un fichaje de Sandro Rosell para la junta directiva / FCB

Javier Bordas fue un fichaje de Sandro Rosell para la junta directiva / FCB

Quizá sea ese uno de los motivos por los que Javier Bordas nunca ha tenido, ni anhelado, el privilegio de ostentar una vicepresidencia en el Barça. Sin embargo, puede decirse que manda más en el club que cualquiera de los vicepresidentes actuales. Al menos, en materia deportiva.

Impulsor del fichaje de Neymar

Ese rol discreto es con el que se siente más cómodo el directivo responsable del primer equipo, en un segundo plano de cara a la galería pero interviniendo directamente en la toma de decisiones. No es casualidad que fuese él el miembro de la junta elegido para negociar en París el fichaje de Neymar.

Bordas es de los que defiende el regreso del astro brasileño desde hace tiempo. Como también defendió el fichaje de Morata el enero pasado, uno de los puntos de fricción con Pep Segura, el ya ex director deportivo que fichó a Boateng, y que este verano terminó pactando su salida del club.

Leo Messi posa con Bartomeu, Mestre, Bordas y Pep Segura tras su última renovación / FCB

Leo Messi posa con Bartomeu, Mestre, Bordas y Pep Segura tras su última renovación / FCB

Bordas, como Elías y Xavier Vilajoana, fueron los directivos que más fricciones tuvieron con Segura durante sus últimos meses, especialmente a raíz de la dimisión del hasta entonces vicepresidente deportivo, Jordi Mestre.

Poder de mando desde la discreción

Desde que el hotelero abandonó el club por la puerta de atrás, siendo duramente criticado por varios de sus compañeros, hay un vacío de poder en la vicepresidencia deportiva. Bordas era el principal candidato a asumir ese rol, aunque también sonó el nombre de Vilajoana.

Sin embargo, Bartomeu prefirió no precipitarse y cargar con esa responsabilidad. Le avalaba la experiencia de que mientras Rosell era presidente, el puesto de vicepresidente deportivo era suyo. Fue una de tantas decisiones salomónicas de Barto.

Aparcada esa supuesta lucha de poder, el paso de los días no ha hecho sino confirmar que, pese a seguir figurando como vocal y a su escasa voluntad de hablar ante los medios, Bordas es quien ejerce de vicepresidente deportivo en la sombra.

Fichajes demasiado caros

La operación Neymar podría ser su primera gran hazaña, pese a la gran división que genera entre el barcelonismo el regreso del crack brasileño.

Javier Bordas, sentado detrás de Eric Abidal y Òscar Grau en la presentación de Griezmann / CULEMANIA

Javier Bordas, sentado detrás de Eric Abidal y Òscar Grau en la presentación de Griezmann / CULEMANIA 

Para ello, deberá lidiar con uno de los impedimentos que en el pasado lastraron otras de sus ambiciosas propuestas de fichajes: el dinero. Òscar Grau debe velar por cuadrar unos números que se ponen cada vez más rojos.

¿Aguantará el pulso al PSG?

Precisamente la cuestión económica impidió que se cerrase el fichaje de Morata el pasado enero. Otro fichaje que negoció y se torció cuando Zubizarreta todavía era director deportivo, fue el de Courtois.

Ahora, Bordas abandera el regreso de Neymar a un Barça que ya cuenta con cuatro delanteros demoledores: Messi, Luis Suárez, Dembelé y Griezmann. Está por ver si el club sabe aguantar el pulso al PSG o termina haciendo una locura por el carioca.

 

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